Miércoles, 25 de mayo de 2005
Porque la base de los problemas actuales tienen que ver con la supervivencia concreta y el futuro de los hijos, tiene que ver con lo doméstico.”, decimos en el 1º apunte para el debate. “La imposibilidad de que cada familia resuelva individualmente las cuestiones como la comida, la vivienda, etc., (en el caso de los sectores más postergados), y la imposibilidad de contener a sus hijos en el país y brindarles un asegurado futuro de desarrollo laboral o profesional (en el caso de los sectores de clase media), hace que las cuestiones que antes eran parte de lo doméstico o privado, hoy se transformen en una de las principales preocupaciones sociales. Es por eso que se da una importante participación femenina en los comedores, roperos comunitarios, etc., y es por eso también que en los cacerolazos, asambleas barriales, trueque, etc., también se verifica este fenómeno.
Pero es aquí donde hoy se plantea con mucha mayor dureza la contradicción entre un creciente protagonismo de las mujeres en la resolución de las problemáticas que hacen a la supervivencia misma de ellas y sus familias, protagonismo que no pueden ceder pues sino no sobreviven, y la losa cultural del conjunto de la sociedad que les sigue reservando un lugar secundario en la vida pública. Este mar de fondo atraviesa el conjunto de las organizaciones sociales y políticas en las que participamos y somos o pretendemos ser activos promotores de su desarrollo y construcción. Esta problemática tiene hoy dinámica propia, y sólo puede ser enfrentada si sus protagonistas la tomamos en nuestras manos y peleamos por nuestros derechos integrándola al proceso de resistencia que llevamos adelante una diversidad de sectores marginados, súper explotados, o arrojados al olvido, que tiene como resultado final el genocidio de millones de personas.”
En este marco, a principios del año 2003 definimos abordar el área de las Mujeres de Barrios de Pie – Red de Mujeres Solidarias.
En nuestro movimiento, las mujeres fuimos mayoría a la hora de organizar comedores, roperitos y copas de leche. Muchas compañeras asumieron un alto compromiso en tiempo, lo que modificó mucho sus vidas y actividades cotidianas. También incorporamos a los chicos a nuestras actividades: marchas, reuniones, comedores, etc. Muchos participan con entusiasmo, pero en general no tenemos un espacio para ellos.
Al mismo tiempo surgieron dificultades a la hora de asumir mayores responsabilidades. Externas: demanda de la familia, cuidado de los chicos, garantizar el trabajo doméstico, situaciones agudizadas de violencia familiar. Internas: baja autoestima y confianza en sí misma, asumir un rol alejado al “ideal” de mujer que tenemos en nuestra sociedad. Estas dificultades generaron conflictos que tuvieron distintas resoluciones (en su mayoría individuales) que comenzamos a tomarlas colectivamente.
Muchos años de lucha nos han enseñado que aun entre los/as mejores luchadores/as subsisten egoísmos y residuos fuertemente arraigados y propios del sistema social que combatimos, y a los que debemos desterrar si queremos de verdad una sociedad libre y justa. Desde la vasta red de organizaciones sociales y políticas que nutren y sustentan las luchas populares debemos trabajar en forma consciente y sin desmayo en el destierro de todas las prácticas discriminatorias que en forma invisible se reproducen en su seno, y cuya principal limitación y obstáculo afecta al conjunto de las fuerzas populares.
No podemos confundirnos y poner la problemática de género por encima o desvinculada de la problemática de la sociedad de clases; pero tampoco relegarla hasta una hipotética etapa posterior: es la estructura social de explotadores/as y explotados/as, de opresores/as y oprimidos/as, la que reproduce las condiciones de posibilidad de la desigualdad entre los géneros.
Participamos de jornadas solidarias junto con otras organizaciones. Llevamos también nuestras ideas a espacios de debate como el Foro de Porto alegre.
Y tenemos la certeza que muchas manos hacen grandes los sueños, y sabemos que muchas mas nos hacen falta para conseguir lo nuestro, para moldear distinto, para hacer, y es por eso que te invitamos a que vengas con nosotras a tejer esta Red, en el lugar donde estés, desde donde sepas, porque es así que cada una de nosotras en este mar de hilitos nos encontramos, tejemos y hacemos.
redemujeresolidarias@yahoo.com.ar
Por: Barrios de Pie | Área Género | Comentarios (0) | Referencias (0)
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