Sábado, 18 de febrero de 2006
Los geniales personajes de Quino comentan la realidad actual, con la misma lucidez de hace 30 años
>Querida Mafalda:
>
>En este día tan especial me acordé de tu cumpleaños...
>
>¡Como pasa el tiempo! Nacimos en el corazón de un país que soñaba.
>
>¡Cuántas utopías! ¡Cuántos deseos de crecer, de mejorar las cosas!
>
> Nos tocó convivir con un tiempo de hombres creativos: Luther King, Che
>Guevara, Juan XXIII, John Kennedy; nos trasmitieron el sentido de la
>justicia, el valor de los sentimientos, la maravillosa aventura de pensar
>con la propia cabeza...
>
>Ayer me preguntaba por nuestra amiga Libertad, aquella pequeñita que un día
>encontraste en una playa, no me acuerdo si era Santa Teresita o Mar del
>Tuyú, me acuerdo todavía cuando la presentaste a tus padres... Era
>vivaracha
>y quemadita por el sol de febrero. ¿Dónde vive Libertad? ¿Es verdad que la
>mataron durante la dictadura? Dicen que la torturaron y su
>cuerpo
>desapareció en el Río de la Plata.... Me cuesta pensar que se murieron sus
>sueños. ¿Y si vive? ¿Estará filosofando sobre la fragilidad de las cosas y
>el sentido de la vida?
>
>¿Que fue de Susanita? ¿Se casó? ¿Pudo realizar su vocación de ser madre? La
>imagino viviendo en alg una ciudad de provincia, paseando del brazo del
>marido (un hombre bajo y calvo) en una tarde de verano, contenta con sus
>hijos y cuidando el primer nieto, realizada como tantas comunes mujeres...
>
>Supe de Manolito, que perdió sus ahorros durante el corralito y no soportó
>tanta crisis. Los últimos días lo vieron cabizbajo, murmurando palabras
>incoherentes, abandonado como un mendigo en una estación de trenes, triste
>y
>abatido como tantos...
>
>Sé que Felipe vive en La Habana, que probó con el cine, que tiene un taxi y
>que habla a los turistas de Fidel y de la revolución
>con el mismo entusiasmo
>de cuando vivía en Buenos Aires...
>
>A Guille, tu hermano, lo escuché tocar, hace poco, en la Scala de Milano.
>Vive en Ginebra, nunca se arrepiente de haber emigrado en los últimos años
>de Alfonsín, me contó que es feliz con su nueva pareja..
>
>Y vos, querida ami ga, ¿como estás? Hace tanto tiempo que no tengo noticias
>tuyas. Sé, por otros, que seguís escuchando la radio, que leés los diarios
>del mundo, que te duele el Irak como te dolía Vietnam, sé que trabajas para
>la FAO por los pueblos del hambre, que estás indignada por la prepotencia
>de
>Bush. Me llegó tu pedido para juntar medicinas para los Médicos sin
>Fronteras, sé que siguen las reuniones en tu casa de París, que estás
>confundida, inquieta y preocupada por el futuro del mundo...
>
>En fin, Mafalda, sé lo suficiente como para saber que seguís viva, viva en
>el
>alma, niña como siempre... De parte mía sigo escribiendo siempre,
>renegando porque me falta tiempo; creyendo, como siempre, en el valor de la
>sinceridad, perdiendo oportunidades por manifestar mis ideas. Algunos días
>estoy triste y deprimido, pero puede siempre más la alegría que la
>tristeza... El mundo no mejoró mucho des de la época en que vivíamos juntos
>en nuestra patria. A veces, cuando miro el globo terráqueo, encuentro tu
>mirada, pienso en todos aquellos que lo miran como vos, en los ojos de los
>que protestan, de los que no se conforman, y de los que viven en la
>atmósfera del optimismo y de la justicia... Esos ojos, junto a los míos, te
>desean un buen día, querida amiga, por otros cuarenta años tan intensos y
>jóvenes como los que has vivido.
>
>Un beso grande de tu amigo que te quiere como siempre.
>
>Miguelito.
París, 20 de febrero 2005.
Querido, querido Miguelito: tu carta del 17 f ue una ráfaga de verano porteño con olor a los jazmines que tenía mi papá en una maceta.
Y me vino muy bien en este frío de París....
Me quedé un poco cortada con tus preguntas: "¿Dónde vive Libertad?, ¿es verdad que la mataron durante la dictadura?"... Qué preguntas...
No sólo por la emoción de recordar a nuestra querida petisa pregun tona, sino por todo lo que significan esas preguntas para nuestra generación, que nació, como vos decís, "en el corazón de un país que soñaba"...
A mí también me cuesta pensar que "se murieron los sueños de Libertad", que se hayan muerto nuestros sueños de libertad. Prefiero imaginármela viva y filosofando, como lo hizo desde chiquita, "sobre la fragilidad de las cosas" (no nos imaginábamos lo frágiles que eran) y sobre el sentido de l a vida, estas vidas a las que estamos intentando dar sentido, Felipe en Cuba, yo acá, vos "firme junto al pueblo", Susana seguramente pariendo y educando hijos y Manolo no sé, no me resigno a pensar que se haya quebrado y haya dejado de querer transformar el "Almacén Don Manolo, que vende más barato", en la Cadena de Supermercados Manolito, empresario nacional que les dicen...
Sí, ahí anda el Guille, triunfando, como cuando ganaba sus b atallas contra la sopa materna...
Qué distinto su irse de mi irme... Él se siente ciudadano del mundo, al que le habla con el idioma universal de su música... A mí me echó el horror, pero me siento cada vez más de esa "parte de abajo del mundo", a la que no renuncio, sin miedo a que "se me caigan las ideas" (se que recordarás estos juegos de palabras de nuestra infancia de barrio)...
Estoy en la FAO porque en mi tierra los chicos siguen teniendo hambre y eso me hace sentir en carne propia todas las hambres del mundo. Ya no sueño con hacer poner de acuerdo a los "simpáticos ineficientes" de las Naciones Unidas. Vi con mis ojos que no son ni tan simpáticos ni su ineficiencia es tan inocente... No sé, no sé, por dónde puede venir un cambio, en este planeta donde "mueren en Irak los que antes morían en Vietnam"... Pero me alegro cuando, en algunas de nuestras misiones, conseguimos qu e coma algún negrito africano con hambre de siglos. O cuando veo llegar de todas partes paquetes con medicamentos para Médicos sin Fronteras. O cuando llegan a mi departamento de París muchachos y chicas y gente de nuestra edad tan perplejos y tan cabezas duras como vos y yo. Yo no traiciono la trayectoria que dibujaba en el piso de la cocina de casa, para desesperación de mamá. Ni vos desmentís tus sueños ingenuos y lógicos. Aunque muchos de nuestra edad no nos entiendan, aunque mi papá se haya cansado de mí y no haya podido ver mi adolescencia y mi juventud. Desde los ocho años que no quiere felicitarme por mis cumpleaños. No importa. Hace años, estaba todavía en la Argentina, en una playa, Gessell, creo, siento un chiflido admirativo a mis espaldas (estaba en bikini), me di vuelta y ¿a quién veo?: a Clemente, el hijo de Caloi, ¿te acordás?, que se quedó patitieso y decía: "Claro, ésta ya tiene como dieciocho años...". Me devolvió, diez años después, la edad que me había negado papá.
Me gustó lo que me contás de vos. Te estoy viendo, en el verano de Buenos Aires, dolido por los últimos dolores absurdos de nuestra ciudad, felicitándome por mis cuarenta. Vos también me devolvés mi edad, Miguel, me hacés enorgullecer de ella. Sos mi espejo porteño, Miguelito, mi sincero, inoportuno, querido y disparatado Miguelito. Te abrazo con todo mi corazón: Mafalda
Por: Barrios de Pie | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
Hermosas las cartas !!
les cuento que soy una docente de 50 y tantitos años; y al leer las cartar , volvi a recordar mil cosas lindas y otras ....
soy fanatica de mafalda y quino !!!
les felicito , porla sensibilidad de qienes hacen la pagina ...
y un mensaje para barrios de pie , hay mucha gente que los esta mirando , sigan porla buena senda . aunque cueste mas ...
Monica Esther Saucedo | 18-02-2006 14:05:18
El Movimiento Barrios de Pie nació en diciembre de 2001 como producto de la necesidad de organizarnos a nivel nacional de un conjunto de movimientos de trabajadores y trabajadoras ...
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