Jueves, 18 de mayo de 2006
Cleto Ruiz Díaz, es un jefe de familia afecto a la poligamia, fue el símbolo de la lucha encarada por el ex diputado Alvarez para reclamar la sanción de la ley de control de la natalidad.
Se trata de un hombre de 39 años que con sus “changas” mantiene a 37 hijos de tres jóvenes distintas, y ha saltado a la fama nacional por esta singular historia, que pasó a ser una simple anécdota.
Las vivencias de cada una de estas madres constituye el centro de la cuestión, y ellas representan a las cientos de correntinas que comparten una realidad similar pero desconocida.
Yolanda es una de las esposas de Cleto, que con sus avejentados 30 años tiene a su cargo 11 pequeños de distintas edades y todos viven en el barrio Itatí, en una humilde casa de barro con sólo dos habitaciones.
La mujer, no sólo cuida a sus chicos, sino también a los de sus “socias” con quienes convive bajo el mismo techo. Ella con sus 11 hijos de entre 15 y 2 años comparte su hogar con Isabel (28) la otra mujer de su esposo que tiene 7 y Alicia (46) con 14 pequeños. Pero no todos son hijos de Cleto. Alicia, por ejemplo, tiene algunos nenes que son de un concubino anterior.
Pero para Yolanda su caso no es anormal ni merecedor de atención especial. Para ella es tan normal como vive, que salvo por la decisión de no tener más “gurises” no tiene intención alguna de cambiar su rutina.
Si bien la Iglesia Católica nunca marcó abiertamente sus discrepancias, muchos legisladores admitieron en aquel momento que preferían no embarcarse en el proyecto de Alvarez para no provocar un cortocircuito con la curia local.
El pedido de Cleto, que reclamaba una operación de vasectomía en consonancia con la idea del legislador, tuvo su cuarto de hora en los medios, pero hoy a dos años de su movida mediática, aún no pudo establecerse.
El prolífico padre, que convivía con tres mujeres al mismo tiempo, quedó para el anecdotario de singularidades correntinas, pero sin la respuesta esperada en el orden legislativo.
El protagonista de la historia es muy conocido en el barrio, por su debilidad por las mujeres y su habilidad para jugar al fútbol. Como jefe de una enorme “familia”, el hombre sale temprano todos los días de su humilde y superpoblada casa para ir a hacer sus changas en el campo.
El caso de Ruiz Díaz interesó a los medios de comunicación después de que el diputado liberal Gustavo Alvarez presentara un proyecto de ley para que se autorice la vasectomía en Corrientes.
Por: Barrios de Pie | Área Género | Comentarios (0) | Referencias (0)
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