Sábado, 10 de junio de 2006
La sesión en la Cámara baja duró cerca de cuatro horas. Larguísimos discursos sirvieron de argumentación para una votación que venció los pronósticos, y que dividió fuertemente a los legisladores. Ahora, los senadores deben darle la media sanción restante.
En una maratónica sesión que se extendió por casi cuatro horas, y a pesar de las dudas que rodearon al tema hasta el momento de la votación, el proyecto de Ley de Ligadura de Trompas de Falopio y Vasectomía finalmente recibió sanción favorable por parte de 12 diputados. El resultado, que se completa con 2 abstenciones, cinco votos en contra y 6 ausencias, se consiguió tras un largo debate durante el cual además se intentó que el proyecto regresara a comisión para estudiado más profundidad.
La discusión previa a la votación fue lo más extenso de la jornada legislativa. A pedido de la diputada Marina Anderson, primero se votó la posibilidad de que el proyecto regresara a comisión, lo que finalmente no sucedió. Sin embargo, la argumentación de esta parte de la votación fue utilizada por los legisladores para asentar su posición a favor o en contra de la norma.
Anderson fundamentó su posición poniendo el acento en lo que considera un vacío jurídico y una acción anticonstitucional. Argumentó que el artículo 91 del Código Penal considera esta práctica como mutilatoria y que una norma provincial no puede estar por encima de una norma nacional. Sugirió a los diputados esperar con el proyecto en la comisión hasta que la legislatura nacional sancione alguno de los proyectos similares, y que entonces se trate nuevamente el expediente como una forma de adhesión.
Walter López, uno de los autores del proyecto fue terminante. En un discurso sin huecos, enumeró una serie de normas de rango constitucional, además de artículos de la propia Constitución Nacional, que señalan los derechos a la salud, la autonomía sobre el propio cuerpo, el derecho a la vida digna y a la planificación familiar. Y expresó además que existen otras provincias en las que la ley se ha aprobado, y que nunca se han planteado mociones de inconstitucionalidad, y que no existían dudas acerca de la cuestión de la jerarquía de las normas.
Un encendido Marcelo Chaín señaló su oposición, expresando que “es mutilatoria y esterilizante. Y si se aprueba, ¿que pasaría si de repente todas las mujeres deciden esterilizarse?”, e indicó que la raza humana estaría condenada a desaparecer.
Sin embargo, quien puso los puntos sobre las íes en el debate fue una de las últimas oradoras, Graciela Rodríguez, cuando cuestionó lo que se discutía en el recinto. “Acá lo que queda claro es que se debate contra la discriminación. Porque es un grupo el que no accede a este tipo de prácticas.
Existen otras personas que lo hacen, tienen dinero para acceder en el ámbito privado a la cirugía, y nadie cuestiona su accionar ni actúa en consecuencia. Esto es discriminación, y esta norma solamente viene a regularizar una situación que se repite, porque la realidad no puede negarse”, afirmó.
Cada uno de los discursos a favor, así como el anuncio de la aprobación del proyecto fueron coronados con aplausos de numerosos asistentes pertenecientes a organizaciones sociales que asistieron a presenciar la sesión.
Ahora será el turno de la cámara de senadores, donde el proyecto contaría con al menos 8 votos a favor, lo que permitiría que la ley se apruebe.
Aprobada con cambios en el proyecto original
El proyecto que hoy cuenta con media sanción contiene modificaciones al original, consensuadas en el seno de la Comisión de Salud.
Una de las modificaciones tiene que ver con la indicación terapéutica. El proyecto original señalaba que no era necesario ningún tipo de indicación médica, mientras que el aprobado contempla la indicación terapéutica tanto como la voluntad, lo que en realidad es más que nada un cambio de formas.
Sin embargo, otra de las modificaciones incorpora como requisito ineludible la realización de una serie de tests e informes psicológicos, un consentimiento informado y el cálculo de un coeficiente de admisibilidad. Este coeficiente busca establecer un puntaje para determinar elementos que pueden estar en contra de que una mujer o un hombre accedan al procedimiento, y utiliza para su cálculo datos como la edad, la cantidad de hijos, el tipo de parto (en el caso de las mujeres).
Una vez finalizada la sesión, Walter López explicó que en realidad no estaba de acuerdo con algunas de las modificaciones que se introdujeron.
“Hubo que hacer cambios, y no comparto algunos de ellos. Sin embargo lo importante acá era atender la necesidad de la gente, y decidimos incorporar las modificaciones en función de conseguir el consenso necesario para conseguir la aprobación del proyecto”, dijo.
Por: Barrios de Pie | Área Género | Comentarios (0) | Referencias (0)
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